Comentaba en el post anterior la relación entre estado de ánimo y autoestima. Y comentaba también que la autoestima se puede equilibrar o fortalecer a través de la realización de pequeños proyectos personales. Pero, ¿qué proyectos tengo que emprender para aumentar mi autoestima? esta es la cuestión, no vale cualquier proyecto. En este caso son válidos los proyectos que tienen que ver con lo que más me gusta hacer, con lo que más me gusta en general….y claro, que sean posibles (económicamente, recursos disponibles, tiempo de dedicación, etc). Y ¿cómo puedo saber lo que me gusta realmente, si hace años me he metido en múltiples responsabilidades, y he abandonado todo aquello que me hacía feliz?.

Pues tú lo has dicho, trasladándote al pasado, y rebuscando qué es lo que te gustaba y que has dejado de hacer: música (escuchar, rebuscar grupos, tocar un instrumento…), arte (visitar galerías, aumentar tu conocimiento sobre el mismo, participar en grupos, creación artística), deporte (iniciar un nuevo deporte, practicar yoga, grupo de senderismo o montañismo), y así, una infinidad de materias (aprender idiomas, viajar dentro de lo posible, aprender mecánica, carpintería, iniciar estudios de grado, clases de baile, crear un grupo de rock…….). Pero tiene que ser algo que realmente conecte contigo, no vale lo que hace el vecino, vale lo que tú decidas.

Pero, hay otra cuestión importante, tampoco vale que esta actividad se convierta en un mero entretenimiento. Los entretenimientos están muy bien, y son válidos para otros objetivos, pero, para aumentar la autoestima, y el estado de ánimo, la actividad en cuestión tiene que suponer una entrega, una dedicación, cierto esfuerzo, una constancia, un placer, un “se me pasa el tiempo volando”, un “quiero que sean ya las cinco para ponerme a ello”. Aunque parezca mentira, en estas actividades es donde se puede desarrollar la autoestima, el autoconcepto y buena parte de la realización personal.

Es en estas actividades donde se entra en estado de fluidez, que, a la larga reporta la emoción positiva de satisfacción, que, según Martin Seligman (psicología positiva) nos acerca a la sensación subjetiva de bienestar (o felicidad, concepto que no usa por las mútiples asociaciones que conlleva).

Si te es difícil dedicir las actividades que te gustan, te puedo dar pistas en el próximo post, donde hablaré de las fortalezas personales.