¿Qué esperamos del verano? ¿qué es lo que realmente podemos hacer en verano? ¿por qué sólo en verano? ¿nos convertimos en veraneantes, viajeros, mochileros, turismo único de sol y playa? ¿depende de nuestras posibilidades? ¿depende de nuestras preferencias? seguramente de las dos cosas. Pero lo más importante es no centrar nuestro relax, nuestros días de “felicidad” únicamente en verano. Y no hablo de disfrutar de vacaciones una vez al mes, puesto que para la mayoría de los mortales es inviable; pero sí disfrutar de pequeños momentos de relax durante el día y durante la semana. Puede tratarse de 1 hora al día. Pero es imprescindible para fomentar la salud física y mental. A veces este momento de relax, consiste en practicar una actividad placentera , otras veces practicar deporte, pero si la actividad conlleva ciertas dosis de placer, disfrute, relajación mental y descanso físico (aunque el descanso venga con el cese de la actividad), está garantizado que añadimos salud a nuestra vida diaria. Y con ello quiero llegar a lo siguiente: si disfrutamos en pequeñas dosis, con actividades posibles en todos los sentidos (económicamente y físicamente), durante todo el año, de manera constante y consciente, no habrá una necesidad imperiosa de que lleguen las vacaciones de verano. Por supuesto, si llegan, y las podemos disfrutar con lo que también nos gusta, mucho mejor. Pero, insisto, de nada vale que durante el año, el único aliciente sean las vacaciones de verano, porque también se pasan (como son estas fechas), y vuelve la “vida normal”. Martin Seligman, psicólogo fundador de la Psicología Positiva (Psicología de la prevención), promueve la salud en base a la experiencia diaria de emociones positivas , así como la práctica y disfrute de actividades que nos proporcionen la emoción positiva de FLUIDEZ (actividades que requieren cierto esfuerzo, que mantienen la atención, y que son placenteras), todo ello a partir del desarrollo de las propias capacidades. Siempre existen argumentos para el consuelo….Hasta la próxima!